Entertainment

“Hago cosas con las que me…» – Revista Paparazzi


Luciano Castro pasó por PH Podemos Hablar y se refirió a su relación con Flor Vigna, con quien se muestra muy enamorados en las redes sociales y con quien, al parecer como contó ella, están en un gran momento íntimo.

“Es toda alegría lo que me está pasando. El cambio es drástico. No podés ir a medias tintas. Entonces estoy en esa. Me encuentro haciendo un sinfín de cosas con las que mis amigos me burlan, me cargan todo el tiempo. Y la verdad es que a mí me importa tan poco, porque la estoy pasando tan bien y disfruto tanto que, va a sonar ególatra, pero estoy tan convencido que me merezco ser feliz y estar bien”, expresó el actor.

“Estoy en esa postura y estoy mucho más analítico y baso todo mucho más en el diálogo. Es como que no tiene nada que ver conmigo lo que estoy haciendo. Es como que nací grande. Y eso es lo que estoy haciendo. Ni siquiera es que lo estoy intentando; directamente lo estoy haciendo”, explicó Luciano.

Sobre cómo se dio de conocerse y esos primeros intentos de acercamiento, Castro aseguró que no fue fácil y que tuvo la suerte de tener una llave a mano para poder iniciar las primeras charlas en el gimnasio en donde se conocieron.

No nos conocíamos ni teníamos ningún amigo en común, ni siquiera un ‘conozco a un amigo de…’, nada de nada. La miré una vez, dos veces, y si no me hubiese mirado, jamás me hubiese acercado a hablarle. Entonces me acerqué. Íbamos a hacer una serie juntos. Yo sabía que estaba ella, pero no sabía si ella sabía que estaba yo en la serie. Y esa era mi gran excusa. Me importaba un carajo la serie. De hecho, no se hizo la serie. Yo quería acercarme a hablarle”, reveló.

En tanto, Castro contó cómo fue la situación en la que le preguntó si quería ser su novia. “Qué pelotudo. Yo planteé algo que tenía que ver con el enamoramiento y me dice: ‘No’. Entonces, es como ‘ah, bueno, ¿de qué pedimos la pizza?’. Nos conocimos y estuvimos un tiempo como de cautiverio hasta que decimos salir a la luz. Era una cosa espantosa, porque tenés que estar encerrado como si hubieses hecho una cagada”, comenzó.

Un día charlando le digo la palabra que no se había dicho. ‘¿No te gustaría que seamos novios, que formalicemos?’. Y ella me responde: ‘No, no, no’. Entonces, digo: ‘Ah, bueno, me quedan ravioles para comer’. Ahí no sabés qué hacer. Y después me explicó por qué no. Hasta que un mes después me preguntó ella si quería ser su novio”, añadió.

Pocas veces me sentí tan incómodo como en ese momento y me dio tanta vergüenza algo. Yo estaba convencido de que me iba a decir que sí. Eso tal vez hizo que me enamore más, tal vez”, concluyó Luciano.

Más información en paparazzi.com.ar




Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published.

close